Acúfenos (tinnitus)


Los acúfenos, también conocidos como tinnitus o zumbidos en los oídos, son sonidos que solo el paciente escucha y que se perciben como pitidos, zumbidos, chasquidos u otros ruidos. Se trata de una percepción de ruido en los oídos o en la cabeza sin que exista una fuente exterior de sonido.

No suelen ser un síntoma de una enfermedad grave. Por regla general desaparecen por sí solos o no generan molestias significativas, por lo que no siempre es necesario realizar un tratamiento específico. No obstante, se recomienda acudir a un especialista para descartar un problema auditivo subyacente.

Cómo afectan los acúfenos a la calidad de vida

En algunos casos, los acúfenos pueden alterar el sueño, interferir con la concentración y dificultar la realización de actividades cotidianas. Cuando esto ocurre y no se consigue un descanso adecuado, el paciente se encuentra más irritable y su calidad de vida se ve afectada de forma progresiva.

Es frecuente que se establezca un círculo en el que la falta de descanso aumenta la percepción del acúfeno, y a su vez el acúfeno dificulta aún más el descanso.

Causas de los acúfenos

Entre los factores que facilitan la aparición de los acúfenos se encuentran:

  • Hipoacusia o pérdida de audición: es una de las causas más frecuentes.
  • Otitis: las infecciones del oído pueden generar o intensificar los acúfenos.
  • Exposición a ruidos: ambientes ruidosos o ruidos intensos pueden dañar el oído interno.
  • Fármacos ototóxicos: como el ácido acetilsalicílico, determinados antibióticos y agentes quimioterápicos.
  • Tapones de cerumen: la acumulación de cera en el conducto auditivo puede provocar o empeorar los acúfenos.
  • Tumores del nervio acústico.
  • Otras causas: problemas en la columna vertebral, disfunción de la articulación temporomandibular e hipertensión arterial.

Además, algunas circunstancias pueden hacer notar un aumento de los acúfenos, como los ruidos fuertes y las situaciones de estrés.

Acúfenos e hiperacusia

Con frecuencia, los pacientes con acúfenos refieren también hiperacusia: un aumento de la sensibilidad hacia los ruidos externos que hace que se toleren peor los sonidos cotidianos.

Ante la presencia de hiperacusia, es necesario explorar el oído y la vía auditiva para descartar que exista un problema a nivel central.

Diagnóstico y tratamiento

Ante la presencia de acúfenos persistentes, el especialista realiza una exploración del oído y la vía auditiva para identificar la causa y descartar patología que requiera atención específica.

Si no se identifica una causa que justifique los acúfenos y el paciente está muy molesto, se pueden realizar distintos tratamientos para mejorar la percepción de estos ruidos y reducir su impacto en la vida diaria.

Preguntas frecuentes

¿Los acúfenos son un síntoma de enfermedad grave?

No suelen serlo. En la mayoría de los casos son un fenómeno benigno. No obstante, se recomienda acudir al otorrinolaringólogo para descartar un problema auditivo u otras causas que puedan requerir atención.

¿Qué puede hacer que los acúfenos empeoren?

Los ruidos fuertes y las situaciones de estrés son los factores más habituales que pueden hacer notar un aumento de los acúfenos.

¿Qué es la hiperacusia?

Es un aumento de la sensibilidad hacia los ruidos externos que hace que sonidos cotidianos se toleren peor. Es frecuente en pacientes con acúfenos y requiere una exploración del oído y la vía auditiva para descartar un problema a nivel central.

¿Los acúfenos siempre necesitan tratamiento?

No. Por regla general desaparecen o no generan molestias, por lo que no siempre es necesario un tratamiento específico. Cuando interfieren con el sueño, la concentración o la calidad de vida, existen opciones terapéuticas para mejorar la situación.

¿Qué medicamentos pueden provocar acúfenos?

Determinados fármacos denominados ototóxicos pueden provocar acúfenos como efecto secundario, entre ellos el ácido acetilsalicílico, algunos antibióticos y agentes quimioterápicos.