Estética facial
Dentro de la otorrinolaringología existe un área dedicada a la cirugía estética y reconstructiva de la cara. Estos procedimientos abordan alteraciones de la nariz, los párpados, las orejas y el mentón que pueden tener su origen en el envejecimiento natural, en traumatismos o en malformaciones congénitas.
Lo que distingue la estética facial ORL de otros enfoques es que el otorrinolaringólogo trabaja con estructuras que también cumplen funciones importantes: la nariz participa en la respiración, los párpados protegen el ojo y las orejas intervienen en la audición. Por eso, en muchos de estos procedimientos se corrige la función y la forma al mismo tiempo.
A continuación explicamos los principales tratamientos de estética facial que se realizan en nuestra clínica.
Rinoseptoplastia
La rinoseptoplastia combina en una sola intervención la corrección estética de la nariz y la reparación funcional del tabique nasal. Es el procedimiento de estética facial más frecuente en la consulta del otorrinolaringólogo, ya que muchas personas que desean mejorar la forma de su nariz también presentan algún grado de desviación septal que dificulta la respiración.
La técnica que empleamos es el abordaje endonasal o cerrado: todas las incisiones se realizan a través de los orificios nasales, sin cortes externos y sin taponamiento posterior. Esto se traduce en menos inflamación, menos hematomas y una recuperación más cómoda para el paciente.
Situaciones en las que suele estar indicada:
- Nariz con desviación visible, giba dorsal, punta caída o anchura excesiva.
- Dificultad para respirar por la nariz asociada a deformidad del tabique.
- Secuelas estéticas o funcionales de fracturas nasales previas.
- Asimetría nasal que afecta a la armonía del rostro.
Al tratarse de una intervención que actúa sobre la estructura interna y externa de la nariz, el resultado busca tanto una respiración correcta como una forma proporcionada y natural con respecto al resto de la cara.
Blefaroplastia
La blefaroplastia es la cirugía que corrige el exceso de piel y las acumulaciones de grasa en los párpados superiores e inferiores. Con los años, los tejidos del párpado pierden firmeza y pueden descolgarse, provocando un aspecto de cansancio permanente y, en los casos más avanzados, una reducción del campo visual.
La intervención se realiza habitualmente con anestesia local y sedación. Las incisiones siguen los pliegues naturales del párpado, de modo que las cicatrices quedan prácticamente ocultas al cicatrizar.
Suele estar indicada cuando se presenta:
- Párpados superiores caídos que llegan a limitar la visión lateral o superior.
- Bolsas de grasa bajo los ojos que no mejoran con descanso ni con tratamientos tópicos.
- Exceso de piel palpebral (dermatochalasis) que genera irritación o pesadez.
- Aspecto envejecido de la mirada que no se corresponde con la edad del paciente.
La recuperación es progresiva: la mayoría de los pacientes retoman su actividad habitual en torno a los 7-10 días, mientras que la inflamación residual se resuelve durante las dos primeras semanas.
Otoplastia
La otoplastia corrige las orejas prominentes, comúnmente conocidas como orejas «en soplillo». La intervención permite reposicionar las orejas más cerca de la cabeza o reducir su tamaño cuando este es desproporcionado.
Es una cirugía que puede realizarse a partir de los seis años, edad en la que el cartílago auricular ya ha completado prácticamente su desarrollo. Es frecuente tanto en población infantil y adolescente como en adultos que arrastran esta incomodidad desde la infancia.
Características del procedimiento:
- Anestesia local en adultos; sedación en pacientes pediátricos.
- La incisión se localiza en la parte posterior de la oreja, por lo que queda completamente oculta.
- Tras la cirugía se coloca un vendaje protector durante los primeros días y se recomienda una banda elástica nocturna durante varias semanas.
- Los resultados son permanentes una vez que el cartílago se estabiliza en su nueva posición.
Es uno de los procedimientos con mayor impacto en la calidad de vida del paciente, especialmente en niños y adolescentes, donde las orejas prominentes pueden afectar a la autoestima y las relaciones sociales.
Mentoplastia
La mentoplastia modifica la forma o el tamaño del mentón para equilibrar el perfil facial. Un mentón demasiado retraído o excesivamente proyectado altera la proporción entre la nariz, los labios y la línea mandibular, afectando a la percepción global del rostro.
Este procedimiento puede realizarse de forma aislada o, con frecuencia, combinado con una rinoseptoplastia cuando se busca una armonización completa del perfil en una sola intervención. Al modificar nariz y mentón de forma conjunta, se consigue un resultado más equilibrado que corrigiendo solo una de las dos estructuras.
Lobuloplastia
La lobuloplastia repara los lóbulos de las orejas que han sufrido daño, generalmente por el uso prolongado de pendientes pesados, piercings o desgarros accidentales.
Es una cirugía menor que se realiza con anestesia local y tiene una recuperación rápida. La técnica reconstruye la forma natural del lóbulo, y una vez completada la cicatrización (en torno a 6-8 semanas) es posible volver a realizar una perforación si el paciente lo desea.
El papel del otorrinolaringólogo en la estética facial
La cirugía estética facial forma parte de la formación y la práctica habitual del otorrinolaringólogo. Este especialista conoce en profundidad la anatomía funcional de la nariz, los oídos y la faringe, lo que le permite valorar en cada caso si existe un problema funcional que deba abordarse junto con la corrección estética.
El Dr. Hugo Galera cuenta con más de 25 años de experiencia en la práctica clínica y quirúrgica. Es Académico de Número de la Real Academia de Medicina de Sevilla y ha participado durante quince años consecutivos como examinador del Board Europeo de Otorrinolaringología. Su enfoque prioriza los abordajes mínimamente invasivos, buscando siempre resultados funcionales y estéticos en la misma intervención.
Preguntas frecuentes
¿La rinoseptoplastia deja cicatrices visibles?
No. Mediante el abordaje endonasal (cerrado), todas las incisiones quedan dentro de la nariz, sin cicatrices externas.
¿A qué edad se puede realizar una otoplastia?
A partir de los seis años, cuando el cartílago auricular ha completado su desarrollo. En adultos no hay límite de edad si el estado de salud general es adecuado.
¿Cuánto se tarda en recuperarse de una blefaroplastia?
Entre 7 y 10 días para retomar la actividad normal. La inflamación y los posibles hematomas se resuelven de forma progresiva durante las dos primeras semanas.
¿Se pueden combinar varios procedimientos en una misma cirugía?
Sí. Las combinaciones más habituales son la rinoseptoplastia con mentoplastia (para armonizar el perfil facial) y la rinoseptoplastia con corrección funcional del tabique.
¿Qué tipo de anestesia se utiliza en estos procedimientos?
Varía según la intervención. La lobuloplastia y la blefaroplastia suelen realizarse con anestesia local. La otoplastia, la mentoplastia y la rinoseptoplastia pueden requerir sedación o anestesia general, dependiendo de la complejidad.
¿Cuándo tiene cobertura por seguro médico?
Cuando la intervención tiene un componente funcional documentado (por ejemplo, una desviación del tabique que dificulta la respiración), algunas aseguradoras cubren la parte funcional del procedimiento. Cada caso se valora de forma individual.